Se acerca la primavera y, con ella, una de las principales amenazas para los olmos: la galeruca. Pese a ser un insecto diminuto e inofensivo para nuestra salud, es un gran problema para esta especie de árbol, aunque éste no es su único objetivo. La galeruca del olmo es una de las principales plagas defoliadoras del arbolado urbano de las ciudades y hasta ahora no se ha encontrado un método de fumigación preventivo para su control. Las técnicas existentes deben ser respetuosas con la fauna auxiliar, deben realizarse muestreos periódicos para medir las posibles acciones preventivas que se deban adoptar y tratamientos sobre la corteza del tronco para eliminar crisálidas.  

¿Qué es la galeruca del olmo? 

De pequeño tamaño y de color amarillo verdoso, este tipo de escarabajo, muy común entre los territorios comprendidos entre Portugal y Asia Central, se alimenta de los brotes nuevos de los diferentes olmos, tanto los de origen silvestre como los que se plantan en los parques y calles de las ciudades. 

Su ataque no es directamente mortal para el árbol, pero sí que lo debilita para que otras especies de insectos o enfermedades actúen sobre su mermada salud. 

Este insecto no supone ningún peligro para la salud de las personas, aunque sí que son realmente molestos, ya que además de afectar a la salud del olmo, también suelen aparecer dentro de las casas porque se sienten atraídas por las luces blancas. 

Las larvas, de solo 1mm de longitud, son parecidas a los gusanos y se alimentan de la savia de las plantas y la clorofila de las hojas. En su fase adulta, normalmente hibernan en las grietas de la corteza del tronco, entre la hojarasca seca del suelo o usando los edificios como refugio. La primavera es la fase del año que inicia su aparición en las copas recién brotadas, aunque en los estadios finales del verano es un momento clave para que aparezcan de manera masiva. 

Señales de que los olmos tienen una plaga de galeruca 

Aunque su ataque puede ser paulatino, el daño es perfectamente visible. Las larvas, a partir de la brotación primaveral, se alimentan de las hojas, dejándolas parcialmente perforadas y roídas. El nervio queda al aire, adoptando un aspecto esqueletizado. De ese modo, los árboles se defolian prematuramente, privándoles de realizar la fotosíntesis y, por consiguiente, debilitándolos. Esto es una puerta de entrada para otros insectos o enfermedades que pueden rematar al árbol. 

El ataque de la galeruca también puede ser origen en la transmisión del hongo Ceratocystis ulmi, causante de la grafiosis en los olmos, la cual les puede provocar la muerte

Durante el invierno, la galeruca busca un lugar cálido y seguro donde hibernar, por lo que es común encontrarlas en terrazas, balcones, persianas o garajes de las casas. Independientemente del lugar en el que aparezcan, los fumigadores tienen que acabar con ellos y con todas sus larvas para evitar que vuelvan a atacar, aunque esto no garantiza que no puedan aparecer de nuevo en zonas ya desinfectadas. 

Galeruca del olmo

¿Cómo prevenir y combatir a la galeruca del olmo? 

Existen diversos métodos para prevenir y tratar los ataques de la galeruca del olmo. Aplicándolos; es difícil que este pequeño escarabajo consiga reproducirse en los olmos. 

Muestreos periódicos 

Este es un método fundamental para realizar el seguimiento de la plaga y poder determinar focos de población. Los gobiernos y autoridades locales y municipales deben coordinarse para hacer inventarios completos de los olmos y hacer un seguimiento de calidad de los muestreos. Para ello, es muy útil utilizar una integral térmica para realizar un seguimiento del ciclo y conocer el estado generacional de la plaga, un factor clave para diseñar una estrategia de tratamiento adecuada. 

Métodos culturales 

Es básico mantener informada a la población e implicarse en el cuidado y mantenimiento de una plaga. Al hilo del método anterior, es vital que las administraciones realicen un seguimiento y búsqueda en parques y jardines de los diferentes focos de la plaga. Técnicas simples para realizar de forma conjunta la prevención de una plaga son la eliminación de ramas secas durante el invierno o no podar el árbol a partir de la primavera.  

Endoterapia vegetal 

Esta técnica es la más extendida y consiste en la inyección en el tronco de un producto nutritivo o fitosanitario para que se distribuya por los tejidos de la planta mediante los canales internos. Algunas de sus ventajas más importantes son que afecta a insectos que habitan en el interior de la planta, como el picudo rojo; evita la dispersión del producto por el medio y las posibles consecuencias que ello conlleva y, por último, evita el empleo de grandes cantidades de producto. Estas ventajas han propiciado su uso en árboles del entorno urbano, además de en jardinería y agricultura. Según los expertos, el momento adecuado para realizar el tratamiento es en primavera, con el primer descenso de las larvas para pupar. 

Pulverización a nivel de copa 

Para tratamientos a nivel copa, se recomienda el uso de Alfacipermetrina, aunque cada vez se usa menos puesto que al pulverizarse en la vía pública, requiere de una serie de permisos específicos de la Administración, ya que conlleva ciertas medidas de seguridad o medidas disuasorias para los peatones. 

Uso de dron 

Como en otros controles de plagas o vigilancia forestal, la tecnología más avanzada también es de gran ayuda para mantener a raya a la galeruca del olmo. Es útil para poder ver los estragos en las hojas a gran altura, así como para contribuir en su investigación. 

Bandas pegadas 

Otra manera de eliminar la galeruca del olmo es mediante la aplicación de producto biocida en bandas pegadas sobre los troncos de los árboles. Poco a poco, estas bandas envuelven el tronco del árbol y entre su composición llevan las bandas de insecticida. Con él, se limita el crecimiento de la plaga e impide la anidación de los diferentes ejemplares en las grietas de los olmos dificultando su hibernación. 

Algo importante a tener en cuenta es que estas bandas deben estar colocadas a una altura suficiente para que las personas no tengan un fácil acceso a la mismo y puedan intoxicarse. 

Como siempre, cada medida debe realizarse en su momento concreto y de manera adecuada. Aplicando esto, se conseguirá que los olmos se mantengan sanos manteniendo alejada a esta diminuta pero gran amenaza. 

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