La localidad de Orduña, en la provincia de Vizcaya, ha puesto en marcha el proyecto “Bosque Resiliente”, una iniciativa pionera enfocada en buscar soluciones naturales para reducir el riesgo de incendios forestales y mejorar la fijación de carbono en el suelo. El proyecto es parte del Plan de Ordenación del Monte de Utilidad Pública de Orduña 2022-2042 y está apoyado por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, así como la colaboración del Servicio de Montes de la Diputación Foral de Bizkaia.
El ”Bosque Resiliente” se ha desarrollado de manera participativa, implicando a agentes locales como el sector ganadero de Orduña y el Ayuntamiento, a través del servicio de dinamización agroecológica Ekoizpen Urduña. También se ha contado con el apoyo técnico de Errotuz, entidad especializada en la investigación aplicada para la gestión sostenible del bosque y la conservación de la biodiversidad.

El sector ganadero, clave en la recuperación del monte
El concreto, el proyecto tiene como objetivo transformar el Monte 109 en un paisaje en mosaico que contribuya a la regeneración natural y evite la acumulación de material combustible. Esta zona lleva 20 años sin presencia ganadera, por lo que la vegetación acumulada representa un alto riesgo de incendio. Con la participación del sector ganadero, se recuperan praderas y se convierte en un espacio más equilibrado para la biodiversidad y la actividad agroganadera.
El proyecto de “Bosque Resiliente”, que cuenta con un presupuesto de 40.000 euros, no solo busca prevenir incendios, sino también construir un monte más sostenible y multifuncional. A medida que avance el proyecto, surgen aprendizajes que permitirá replicar la misma experiencia en otras zonas del Monte de Utilidad Pública de Orduña, dando un paso al frente en el modelo de gestión forestal adaptado al cambio climático y enfocado a la conservación, la economía local y la prevención de riesgos ambientales.




