La araña roja es una de las plagas más temidas en la agricultura y el cultivo de plantas ornamentales porque como en otras muchas plagas, el perjuicio que puede causar es enorme y detectarla a tiempo de salvar la cosecha no es siempre sencillo. Saber cómo proteger cualquier cultivo de las plagas requiere de cierta información, sobre todo para tomar decisiones a tiempo y prevenir sus ataques. En Con madera de expertos te ayudamos a conocer el origen de esta plaga, las condiciones en las que es necesario prestar atención a las hojas de tus cultivos y los medios tradicionales o en estudio que existen para frenarla.

La araña roja es un ácaro, no una araña

La Tetranychus urticae, conocida como araña roja o ácaro de dos puntos entre otras decenas de nombres populares que tiene, no es una araña ni su color es estable a lo largo de su vida. La araña roja es en realidad un ácaro que se aloja en el envés de las hojas de multitud de especies vegetales. Debe su principal nombre popular a que es capaz de crear una fina red similar a la de las arañas que le sirve para protegerse de sus enemigos naturales y de algunas sustancias químicas empleadas para combatirla, para mantener la humedad y para desplazarse por la planta y reproducirse. Otra de las curiosidades de este ácaro es que tampoco es rojo; en realidad, es traslúcido tiene dos manchas negras a ambos lados de la parte posterior del tórax, y su color varía a lo largo de su vida en tonos que van del marrón o rojo al naranja.

La araña roja es muy pequeña y causa lesiones de su mismo tamaño que no siempre somos capaces de ver a simple vista, pero si coloniza una planta es posible que lo haga con miles de individuos y cada uno de ellos puede ocasionar miles de lesiones que amenacen la supervivencia de la planta. La muestra más evidente de que la planta ha sido invadida por la plaga es que la tela o seda que la araña roja construye en el envés de las hojas es claramente visible y se extiende por buena parte o por toda la planta.

Cómo ataca la araña roja y cuál es su ciclo biológico

La Tetranychus urticae se alimenta de los fluidos de las células de las plantas y succionan cada una de las células, provocando una lesión en forma de punto amarillo, blanco o negro. Como actúan en grupo, es fácil que estas lesiones inicialmente imperceptibles de forma individual crezcan hasta alcanzar una mancha más extensa y visible.

Estas lesiones que decoloran las hojas pueden provocar arrugas en algunas especies de cultivos y árboles. Todas ellas reducen la vitalidad de la hoja, su capacidad para realizar la fotosíntesis y privan a la planta de nutrientes, lo que reduce su producción de frutos y su salud y supervivencia.

La araña roja es muy voraz y se reproduce a gran velocidad, por lo que la mejor forma de combatir esta plaga es prevenirla o vigilar de cerca los cultivos para actuar en las primeras fases de la colonización.

Ciclo biológico de la araña roja

El ciclo biológico de la araña roja es de duración variable, ya que es un ácaro al que le gusta especialmente el calor (en torno a los 30º C) y se desarrolla mejor en zonas tropicales, pero puede durar entre 5 y 20 días (a temperaturas de solo 23º) en los que es capaz de completar todas sus fases; desde el huevo hasta el ejemplar adulto. Todas estas fases se desarrollan en el envés de las hojas, donde el huevo, la larva, la ninfa y el adulto se alimentan, succionando las células.

La araña roja hembra pone sus huevos en la tela de araña que teje y es capaz de producir varios cientos de huevos en un plazo de entre 2 y 4 semanas. Estos huevos eclosionan en unos 3 días en los que el individuo se transforma en una larva con patas que empieza a alimentarse de la savia de la planta hasta crecer y convertirse en una ninfa, primero en una protoninfa y luego, en una deutoninfa, antes de dar lugar al ejemplar adulto

Especies objetivo de la araña roja

Este voraz ácaro es una plaga originada en Europa que actualmente está extendida en todo el mundo y afecta a más de 1.000 especies de plantas de cultivo, ornamentales y árboles frutales, especialmente en zonas de humedad baja y altas temperaturas, por lo que también prolifera con facilidad en invernaderos. Está considerada una de las peores plagas a nivel agrícola y afecta a al menos 150 cultivos de alto rendimiento económico; entre ellos, el tomate, el pepino, el pimiento, la fresa, el manzano, el peral, el maíz, la soja el algodón o la vid y los cítricos.

Entre las plantas ornamentales, puede colonizar los rosales en el mes de mayo y afectar durante el verano a prácticamente todas las plantas ornamentales de exterior (cactus, costilla de Adán, filodendros, ficus, malva real, margaritas, crisantemos, claveles, prímulas o pensamientos, entre otras). Dadas las condiciones de temperaturas altas y baja humedad que aceleran su ciclo biológico, la araña roja también puede atacar a las plantas de interior.

Condiciones en las que prolifera la araña roja

Como decíamos anteriormente, la araña roja es un ácaro que vive idealmente en condiciones de altas temperaturas y baja humedad. Su temperatura ideal son las superiores a los 30º e inferiores a los 45º, pero es capaz de soportar temperaturas más bajas, en las que reducirá su velocidad de reproducción. Es una especie capaz de hibernar o entrar en diapausa durante el otoño y esperar a la primavera alojada en árboles, malas hierbas, y otras especies de interés económico.

En cuanto la primavera genera las condiciones de temperatura ideales, las hembras vuelven a la actividad y se sitúan de nuevo en el envés de las hojas, para empezar a aparearse y poner sus primeros huevos.

Tratamiento y erradicación

La plaga de araña roja es agresiva y compleja pero la buena noticia es que sus ataques suelen producirse en especies debilitadas por un exceso o déficit de determinados nutrientes o por la proliferación de malas hierbas o plantas adventicias, especialmente en la malva silvestre, próximas a los árboles o cultivos a los que atacan. Por eso, la mejor forma de evitar la colonización de la araña roja es mantener el huerto, cultivo o los campos de frutales limpios, prestar atención al exceso de nitrógeno que provocan algunos abonos líquidos, evitar la falta de agua, favorecer la biodiversidad y huir del monocultivo.

Como en otras plagas existen especies que ayudan en la lucha biológica contra la araña roja, como son las mariquitas o el ácaro depredador de otras especies Amblyseius californicus, que se alimenta sobre todo de los huevos de la araña roja.

En caso de sufrir una plaga de araña roja existen productos eficaces, elaborados a partir de sustancias naturales o inocuas para el ser humano y otras especies de animales beneficiosos para los cultivos, como son el jabón potásico combinado con piretrinas naturales, el extracto de ortigas, el aceite de colza o el extracto de nimbo de la India o neem.

Últimos avances científicos contra la araña roja

La araña roja es una plaga que puede causar estragos y se extiende por zonas templadas y tropicales de Europa y América desde hace décadas y está considerada como de alto riesgo. Su ataque contra especies de alto interés comercial y el cambio climático, que eleva el riesgo de extensión ha hecho que cada vez existan más investigaciones y estudios para controlar a la araña roja sin comprometer el medio ambiente o la biodiversidad.

Desde que en 2011 se descifró el genoma de la araña roja, los estudios se han dirigido a investigar el genoma de sus depredadores y a desarrollar estrategias que puedan potenciar las defensas naturales de las plantas huésped, así como plaguicidas biológicos basados en RNA. Y es que entre los mayores descubrimientos del genoma de la araña roja está la detección en esta especie de genes capaces de combatir la respuesta o defensa de las plantas de las que se alimenta.

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