Cuando se habla de control de plagas, existen diferentes técnicas para llevarlo a cabo. Muchas de ellas conllevan el uso de productos químicos que presentan muchas desventajas sostenibles, además de su elevado coste. 

Ante esto, hay otras maneras de llevar a cabo esta función, como el control biológico de plagas; una alternativa ecológica y muy eficaz, especialmente a largo plazo. 

¿Qué es el control biológico de plagas? 

Esta técnica consiste en luchar contra las plagas a través de uso de otros organismos vivos para reducir las poblaciones de especies perjudiciales. Depredadores, parasitoides, herbívoros o patógenos; todos ellos sirven para regular las poblaciones de organismos nocivos. Al tratarse de un proceso totalmente natural, es mucho más sostenible y no implica la utilización de sustancias químicas para que puedan perjudicar a los árboles o a las plantas. 

El control biológico de plagas tiene una larga historia. Empezó a utilizarse en 1880, cuando se importó Rodolia cardinalis, una especie de mariquita, a EEUU desde Australia para luchar contra la cochinilla acanalada. El resultado fue un éxito en todos los sentidos. A partir de ese momento, la técnica evolucionó hacia otras especies, expandiéndose por todo el mundo. 

El control biológico de plagas puede aplicarse a través de tres estrategias. 

Importación 

Consiste en la introducción del organismo que será el agente del control biológico. Para hacer esto hay que tener muchos conocimientos, ya que hay que realizarlo de manera controlada y a través de una estrategia adecuada. 

Incremento 

Esto supone tomar medidas para reforzar la población de estos agentes biológicos, bien sea a través de especies autóctonas u otras que hayan sido importadas. Esta estrategia se ha ido abaratando a medida que han ido aumentando el número de empresas especializadas. 

Conservación 

Esta estrategia es difícil de aplicar, ya que supone mantener la población de enemigos naturales de las plagas y se necesita un profundo conocimiento del funcionamiento del agroecosistema.  

Control biológico de plagas.

Ventajas del control biológico de plagas 

La aplicación de esta técnica tiene múltiples beneficios, tanto desde el lado sostenible como la eficiencia y ahorro que supone para el bolsillo. Estas son las más destacadas: 

Sostenible 

La lucha contra las plagas se realiza de manera ecológica, sin necesidad de recurrir a insecticidas o plaguicidas. Estos son productos tóxicos y perjudiciales, tanto para la salud humana como para la naturaleza. 

Económico 

Aunque de inicio puede requerir de inversiones iniciales un poco costosas, a largo plazo resulta el más económico de los métodos de control de plagas 

Prevención de resistencia a los pesticidas 

En caso de utilizar pesticidas, las plagas pueden desarrollar resistencia. Algo que nunca sucederá en casa de utilizar a otros agentes naturales. 

Preservación de la biodiversidad 

Fomenta la presencia de organismos no dañinos, contribuyendo a la conservación de los ecosistemas agrícolas sin alterar estos últimos de manera significativa. 

Producción de alimentos más saludables 

Al no utilizar pesticidas, los productos cultivados son más seguros para el consumidor. Por eso es una opción más saludable y cada vez más demandada por el consumidor. 

Estas son algunas de las ventajas, aunque tampoco se deben omitir sus desventajas. El tiempo de respuesta a estos tratamientos es más lento, hay mayor dependencia de las condiciones ambientales y se requiere de un conocimiento muy especializado, ya que de esto depende que la implementación del control biológico sea exitosa. 

¿Cuáles son los agentes biológicos? 

Existen diferentes tipos de agentes biológicos y pueden variar dependiendo del tipo de plaga y métodos de control que se necesiten. 

Depredadores 

Son aquellos organismos que se alimentan directamente de la plaga. Normalmente, estos insectos son generalistas, por lo que pueden alimentarse de plagas diferentes. Por ejemplo, las mariquitas controlan la población de pulgones. Con su olfato, localizan las zonas infestadas por esta plaga. Son muy eficaces, capaces de consumir un número considerable de pulgones en poco tiempo. 

Otra especie es el escarabajo depredador. Es muy voraz frente a plagas de cochinillas harinosas, por lo que es muy eficaz para controlar plagas de esta especie. 

Parasitoides 

Estos son insectos que parasitan la plaga, es decir, depositan huevos en su área de acción y las larvas se alimentan de estas.  

Uno de los ejemplos más claros es la avispa parasitoide. Esta especie está especializada en plagas específicas y son muy eficaces para reducir sus poblaciones, por lo que son unas valiosas aliadas de la horticultura y la agricultura. Además, no dañan a otros insectos benéficos, animales ni al medio ambiente. Las avispas parasitoides con muy eficaces frente a las moscas blancas, los pulgones, los minadores, las chinches o las orugas

Patógenos 

Son microorganismos como hongos, bacterias o virus que infectan y causan enfermedades a las plagas. Al causar epidemias entre la población de la plaga, estos patógenos son realmente eficaces para su control. Un ejemplo es el uso de Bacillu thuringiensis, una bacteria que produce toxinas letales para las larvas de ciertos insectos. En cuanto a hongos, el Metarhizium acridum es muy eficaz frente a la langosta centroamericana, mientras que virus como el Reoviridae o el Baculoviridae pueden causar enfermedades a multitud de insectos. 

Como resumen, el control biológico ofrece un número considerable de ventajas frente a otras técnicas y contribuye en buena medida a la agricultura sostenible. Sin embargo, es importante evaluar cuidadosamente pros y contras antes de implementarlo.  

La elección del método de control de plagas más adecuado dependerá de diferentes factores, como el tipo de cultivo o especie vegetal, la gravedad o incidencia de la plaga y el contexto ambiental. Por ese motivo, es muy importante tener la información adecuada o los conocimientos necesarios para poner en práctica este tipo de técnica y tomar las mejores decisiones.  

Si una persona se decanta por esta estrategia, debe saber que no es la solución a todos los problemas. Este tipo de técnica está más enfocada a cultivos o áreas forestales donde el impacto ambiental es menor, especialmente en aquellos terrenos que están destinados a producción sostenible a largo plazo.

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