Es difícil concebir el sector de la construcción o de la fabricación de muebles y objetos decorativos sin la madera. Dada la diferente tipología de este recurso, cada una tiene características y propiedades que los hacen adecuados para diferentes usos.
Por ejemplo, el pino, el fresco, el roble o la haya son árboles de gran importancia en el sector de la madera, aunque sus propiedades son muy diferentes entre sí. Su dureza, durabilidad o versatilidad son cualidades que definirán qué tipo de producto se puede obtener a partir de ellos.
¿Qué es la madera?
Desde hace siglos, la madera es parte de nuestras vidas. A lo largo de la historia ha estado omnipresente por sus cualidades para trabajos artesanales, desde la construcción de casas a la fabricación de objetos.
La madera es un tejido robusto y fibroso que constituye la mayor parte de los tallos, ramas y raíces de los vegetales leñosos. Se encuentra debajo de la corteza y desempeña un papel crucial en la funcionalidad y estructura de las plantas.
Pese a la gran variedad de especies vegetales que existen, solo un pequeño porcentaje, entre 3.000 y 4.000 de ellas, producen madera adecuada para su uso como material. La madera puede variar mucho en sus propiedades físicas y estéticas, con una amplia gama de colores, texturas y patrones de veta que la hacen versátil y adaptable a diferentes aplicaciones.
¿Cómo se forma la madera? A través de un proceso biológico de multiplicación celular, se originan capas de materia tanto en el exterior como en el interior del árbol. Si se corta un tronco, su interior estará dividido en anillos que varían de color y dureza. Desde su parte más externa a la más interna, podemos dividir las capas en: corteza, cámbium y xilema, que a su vez está dividida en albura y duramen.
Conociendo esto, la madera puede dividirse en diferentes tipos con características propias que determinan el uso que se le puede dar.
Tipos y características de las maderas
Las cerca de 4.000 especies de árboles cuya madera puede ser utilizada como material se suelen clasificar en dos tipos principales: maderas de coníferas, conocidas como maderas blandas, y maderas de frondosas, conocidas como maderas duras.
Estas dos agrupaciones buscan agrupar plantas que comparten características similares, especialmente en lo que respecta a la madera.
Maderas de coníferas o blandas
Son las que se obtienen de árboles cuyas hojas son normalmente perennes. Se caracterizan por ser maderas ligeras y fáciles de trabajar. Tienen ciclos de crecimiento rápido, por lo que su producción es mayor y con precios asequibles.
Aunque no son tan resistentes como las duras, las maderas blandas suelen utilizarse en carpintería y construcción donde no se requiere de una gran resistencia.
En cuanto a la durabilidad, tienen una vida útil razonablemente alta si se les da un cuidado adecuado y se aplican las protecciones recomendadas. Su mantenimiento suele ser periódico, y la aplicación de barnices y protectores es importante si se quiere preservar su apariencia y durabilidad.
Las maderas blandas suelen ser de color claro y de un grano suave. Por su versatilidad, es un material con el que se trabaja fácil, por lo que se puede utilizar en una gran variedad de proyectos.
Las aplicaciones de las maderas blandas con variadas, desde la fabricación de muebles de jardín o estanterías hasta la construcción de casas. De hecho, la madera de pino termotratada es óptima para revestir inmuebles.
Existen muchas especies de maderas blandas, entre las que se encuentran el pino, que ofrece una buena relación calidad-precio; el abeto, que destaca por su peso relativamente bajo y buena resistencia, y el cedro, con madera de color rojizo. Tiene un grano recto y uniforme, con una textura fina y suave.

Maderas de frondosas o duras
Normalmente se obtienen de árboles cuyas hojas son caducas. Son muy valoradas por su alta resistencia y durabilidad debido a su estructura celular densa. Suelen tener ciclos de crecimiento más lentos que las maderas blandas, por lo que tienen menor producción y mayor coste.
La madera dura es muy apreciada por su belleza y su capacidad para resistir el paso del tiempo, por lo que es ideal para fabricar productos de alta gama.
Además, destaca por otras características como el mantenimiento. Su limpieza suele ser fácil de realizar aplicando cera o pulimento. En cuanto a su apariencia, las maderas duras se distinguen por tener colores más oscuros y un grano más grueso. Trabajar con ellas suele ser más complejo debido a su dureza.
Algunas de las especies más populares de maderas duras son el roble, con más de 600, de colores variados que van desde tonos oscuros hasta la claridad del roble blanco; el fresno, de tacto suave y con diferentes tonalidades, y la haya, con un color crema pálido y una textura uniforme. Para prolongar su vida útil, es conveniente realizarle un tratamiento debido a su susceptibilidad a los ataques de insectos y hongos.
Las maderas duras suelen utilizarse para fabricar muebles de lujo, producir instrumentos musicales y son muy apropiadas para la fabricación de suelos con aspecto elegante y acogedor.
Dentro de las maderas duras, también se pueden destacar las maderas tropicales importadas. Como su nombre indica, son las que provienen de regiones tropicales. Su explotación puede tener un importante impacto en el medio ambiente y en las comunidades locales, por lo que se debe garantizar una producción y uso sostenible.
Por su resistencia, durabilidad y, especialmente, sus particularidades estéticas, las hacen muy apreciadas en el mercado. Los colores y los detalles varían notablemente, confiriéndoles una apariencia exótica y distintiva al resto.
Algunos ejemplos de maderas exóticas son el cumarú, proveniente de América del Sur, cuyo color varías desde el marrón dorado a oscuro; el Ipé, también originaria de América del Sur, con un color que va desde el marrón amarillento hasta el marrón oscuro, y el Iroko, originaria de África occidental. Su albura es de color blanco amarillento y el duramen de color pardo rojizo.
En función del proyecto en el que se esté trabajando, es conveniente analizar todos estos tipos de madera y sus características para saber cuál se debe utilizar. Esto marcará la diferencia a la hora de obtener un producto estable y de calidad u otro que no cumpla con lo que se está buscando.




