Madera natural es el término empleado en los sectores profesionales relacionados con el tratamiento de la madera, la carpintería o la construcción para aludir a la madera maciza, obtenida directamente de los árboles. El concepto madera natural es empleado para diferenciar la madera de los productos industriales elaborados a partir de restos de madera, como virutas, serrín o madera reciclada y que en las últimas décadas han ganado fuerza en la industria.
Tanto la madera natural o maciza como la madera industrial o técnica tiene su origen en diferentes tipos de árboles; bien como piezas de madera maciza o bien en forma de restos o astillas para construir aglomerados, contrachapados, MDF, OSB o rechapados. La madera se usa además como materia prima para la elaboración de celulosa, fibras textiles o pellets, entre otros subproductos.
Tipos de madera natural
Existen numerosos tipos de madera natural, dependiendo de su origen, de su consistencia y de su color, pero la clasificación más utilizada en ámbitos profesionales es la que divide las maderas en función de su dureza, como maderas blandas, duras y tropicales. Esta clasificación agrupa a especies de árboles de lo más diverso que comparten algunas características, pero también presentan grandes diferencias y aplicaciones de lo más variopinto.
De hecho, muchas de las maderas más duras son las tropicales y en ocasiones se tratan como un subtipo de las maderas duras. Su nombre hace referencia a su origen y, precisamente por ser remoto, se han incorporado a la industria de la madera más recientemente.
Maderas blandas: características y usos
Las maderas blandas proceden de árboles de crecimiento rápido, como el pino, álamo o cedro. Pertenecientes por lo general al grupo de las coníferas, aunque no solo, son muy abundantes en Europa y Norteamérica, por lo que son también más económicas.

Las maderas blandas son maderas ligeras, de menor densidad que las duras, de tonalidad más clara y más fáciles de trabajar, por lo que se utilizan mucho en mobiliario de consumo, en bricolaje y en la construcción, para materiales que no necesitan gran resistencia.
Por su precio, disponibilidad, su ligereza y el poder calorífico de sus astillas prensadas suelen ser las elegidas también para elaborar derivados como los paneles o contrachapados y pellets para calefacción.
Las maderas blandas suelen adaptarse bien a las variaciones de temperatura y humedad, pero también son más sensibles a los arañazos, golpes, ataques de insectos y al fuego.
Maderas duras: usos y características
La madera dura proviene de árboles de crecimiento lento como el roble, la haya, el nogal, el castaño, el abedul o el arce y a menudo, caducifolios que crecen en bosques de frondosas de Europa y América. Es mucho más densa, difícil de secar y de trabajar que la madera blanda, pero más resistente al paso del tiempo y a los ataques de plagas como la polilla.

La tonalidad de las maderas duras es más oscura y en la mayor parte de los casos, se oscurece con el paso del tiempo, aunque existen especies como el haya de madera muy clara. Las maderas duras son muy apreciadas en la elaboración de muebles de interior, ebanistería y carpintería residencial, en revestimiento de suelos, escaleras, pero también para la construcción de estructuras, instrumentos musicales y en carpintería naval. Las maderas duras tienen un alto poder calorífico si se utilizan como leña; tardan mucho en quemarse y aportan un calor más duradero y uniforme.
El lento crecimiento de los árboles de maderas duras y las prestaciones que ofrece hace que este tipo de maderas sean más caras que las blandas.
Maderas tropicales: usos y características
Las maderas tropicales están dentro de las maderas duras por su durabilidad y densidad, aunque proceden de especies de árboles crecidos en zonas tropicales y destacan por su belleza y colores exóticos, que las hacen muy apreciadas en ebanistería y para la elaboración de esculturas. Una de las desventajas de este tipo de maderas es que en muchos casos no puede garantizarse una explotación sostenible de los recursos o existen talas ilegales, por lo que algunas maderas tropicales tienen una distribución limitada.
Las maderas tropicales como la caoba, el ébano, la teca, el sapelly, el ipé, el wengué, el cumarú o el iroko son extremadamente duras y complejas de trabajar. Los árboles crecen muy lentamente y su durabilidad es enorme. Son maderas muy fibrosas y resistentes, especialmente a la humedad, por lo que son muy apreciadas en la elaboración de muebles de alto standing, carpintería de yates, muebles de exterior y utensilios de lujo.
¿Para qué se utiliza cada tipo de madera?
Como hemos visto, los diferentes tipos de madera permiten elegir el tipo de madera más adecuado para trabajar, en función del proyecto que se busque. Pero, ¿qué árboles producen la mejor madera para cada aplicación? En Con madera de expertos te lo detallamos.
Pino
Esta madera blanda, flexible, de grano recto y uniforme, económica y abundante es ideal para proyectos de bricolaje, construcción de muebles de consumo o de estilo escandinavo, productos decorativos y en la construcción para fabricar vigas, tableros de madera contrachapada, revestimientos, marcos de ventanas y puertas, palets, encofrados y cercados.

Sólo en Europa existen 21 tipos de madera de pino a la venta, aunque las variedades más abundantes son el Pinus Pinaster y el Pinus Sylvestris. El primero de ellos se emplea para elaborar pulpa y construir cajas y embalajes o en suelos y tarimas. El Sylvestris es más adecuado para carpintería, fabricar muebles y elementos estructurales de construcción.
La madera de pino es muy versátil pero sensible a la humedad, por lo que para un trabajo óptimo es necesario tratarla con barnices o pintura y realizar un mantenimiento periódico o someterla a un tratamiento térmico o en autoclave si la queremos usar en exteriores.
Cedro
El cedro es una madera blanda y ligera, de grano medio, de densidad baja, pero a la vez muy resistente a la humedad y el ataque de insectos y hongos. Estas características y su aroma agradable la hacen muy apreciada en proyectos de carpintería interior y exterior y fabricación de muebles. La variedad más utilizada es el Cedro Rojo.

Gracias a su baja densidad, es muy apreciada en aislamientos térmicos y acústicos y se utiliza en la fabricación de muebles de interior y exterior, carpintería interior de viviendas, instrumentos musicales o carpintería naval.
Abeto
El Abeto es un árbol de fuste recto que puede superar los 40 metros de altura y del que se obtiene una madera blanda, de color blanquecino, resistente a la humedad y fácil de trabajar. Existen más de 50 especies de abetos, aunque la madera más utilizada es la de Abeto Alpino Abies lasiocarpa; el Abeto blanco o Abies alba; Abeto Balsámico o Abies balsamea y el Abeto rojo Picea abies.

Su madera es ligera, de grano fino-medio, veta recta y muy resistente a la humedad y los ataques sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, es una madera compleja para clavar o atornillar porque tiende a romperse y de bajo poder de impregnación. La madera de abeto es muy utilizada en carpintería de interiores, mobiliario de consumo y actualmente en la decoración gracias a la vistosidad de sus listones. La madera de Abeto rojotiene una gran capacidad para transmitir el sonido, por lo que es muy apreciada para la construcción de instrumentos de cuerda y la empleada para los violines Stradivarius
Roble
La de roble es una madera dura, muy resistente a la humedad y al paso del tiempo, pero a la vez es fácil de trabajar, clavar y atornillar, barnizar o pintar y no necesita gran mantenimiento, por lo que es una de las maderas preferidas para proyectos de construcción y carpintería.

Hay diversos tipos de robles, pero los más utilizados a nivel profesional son el Roble Europeo o Quercus robur L, Roble Blanco Americano o Quercus alba y Roble Rojo Americano o Quercus rubra con diferencias de color, densidad y resistencia, valores en los que es líder indiscutible la variedad europea.
El roble ha sido uno de los materiales preferidos en la construcción de estructuras desde la Edad Media gracias a su resistencia, su maleabilidad y consistencia. Hoy en día es muy apreciada para la fabricación de muebles de calidad, carpintería interior, ebanistería, vigas decorativas y suelos. Tradicionalmente se ha usado la madera de roble en la carpintería naval y para la construcción de toneles o barricas, gracias a que es muy fácil de trabajar y muy porosa, lo que permite la microoxigenación del vino necesaria en periodos de crianza y le aporta a la vez aromas y sabores equilibrados.
Caoba
La caoba fue la primera madera tropical en introducirse en el mercado europeo, hace ya más de 250 años, para ebanistería y la fabricación de muebles y accesorios de lujo, gracias a su belleza natural. Su color rojizo con vetas más claras y brillo natural dan a las piezas elaboradas con madera de caoba un acabado muy elegante y fino. Pero además de su atractivo estético, la madera de caoba ha sido empleada en construcción y elaboración de muebles desde hace siglos porque como el roble, tiene unas propiedades espectaculares.

Es muy fácil de trabajar, ligera, resistente a la humedad y el ataque de insectos, salvo las termitas, de grano fino-medio, ligera y densidad media. La madera de caoba se utiliza en la fabricación de muebles de lujo, carpintería interior, ebanistería fina, decoración, talla, fabricación de instrumentos musicales y carpintería naval.
La comercialización de madera de algunas especies de caoba como la Swietenia mahogani, incluida en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), está controlada o limitada.




