Talar un árbol con una motosierra es una tarea física que requiere de técnica y prudencia. Independientemente de los motivos o del lugar donde se va a realizar la tala, existen una serie de pasos o procedimientos que son importantes a tener en cuenta para realizar estar tarea con precisión y seguridad.
El primer paso es tener un permiso para realizar la tala. Por eso, hay que consultar previamente con las instituciones locales para recibir las licencias necesarias. Si esta parte está verificada, se puede continuar con el resto de los procesos. Aunque éstos suelen ser los mismo en todas las casuísticas, hay diferentes contextos para realizar una tala.
Principales motivos para talar un árbol
Existen diferentes motivos para realizar una tala de árboles, aunque principalmente son por aprovechamiento forestal, cuestiones de seguridad o por la propia salud del árbol. Otras se hacen en entornos urbanos para la construcción de proyectos inmobiliarios.
Seguridad
Es uno de los motivos principales para realizar una tala. Si un árbol está enfermo o debilitado, es conveniente realizar la tala porque puede implicar un peligro para la seguridad de las personas o viviendas cercanas. Las ramas debilitadas o el colapso integral del árbol pueden causar graves accidentes.
Salud del árbol
Cuando un árbol está muy enfermo o infestado de plagas, la tala puede ser la única solución para que la afección no se propague por los árboles cercanos.
Desarrollo urbano
La tala en áreas urbanas es una decisión que se toma para contribuir a la construcción de viviendas u otras infraestructuras como carreteras.
Mantenimiento de paisajes
A veces, para mejorar la estética de un jardín o parque, se puede optar por podar o talar árboles que interfieren con otros elementos del paisaje.
Mejorar el crecimiento de otros árboles
Cuando un árbol es demasiado grande o tiene un crecimiento excesivo, éste puede bloquear la luz solar o nutrientes a otras plantas o árboles cercanos. Su tala puede ser de ayuda para que el resto de los árboles crezca de forma saludable.
Reforestación o manejo forestal
En el contexto de la gestión forestal, a veces es necesario talar árboles de manera controlada para permitir la regeneración de nuevos árboles y mantener un equilibrio en el ecosistema.
Por lo general, la tala debe realizarse de manera responsable y siempre que sea necesaria, buscando siempre alternativas y un manejo adecuado de los recursos naturales.

Pasos para talar un árbol con motosierra
Una vez identificado el motivo de la tala, llega el momento de ponerse manos a la obra. Para cortar un árbol con motosierra de manera correcta hay que seguir unos pasos o procedimientos imprescindibles para que esta actuación sea totalmente segura.
Planificación
Como en otras facetas de la vida, una buena planificación ayudará a que la tala se realice del modo más eficiente. Organizar el equipo forestal necesario y los tiempos que se van a necesitar, ayudará a que la jornada sea más segura y facilitará el trabajo posterior a la tala. Es importante hacer un trabajo previo de localización de la zona a talar: obstáculos, tendidos eléctricos, carreteras o inmuebles. Si es una zona transitada por personas o vehículos, hay que señalizar correctamente la zona para que nadie corra peligro.
Comprobar la dirección de caída
El siguiente paso es determinar la dirección de caída del árbol estudiando y observando sus características, así como el entorno en el que se va a realizar la tala. Es importante ver el estado de las ramas y cómo crecen, o hacia donde sopla el viento. Si después de esto no está clara la dirección de caída del árbol, se puede utilizar una plomada. Una vez queda confirmada esta parte, hay que despejar la zona de caída, así como una zona de 45 grados detrás del árbol en ambas direcciones para crear una vía de escape.
Podar el tronco
Una vez queda liberada de obstáculos la vía de escape, hay que marcar la zona de caída del árbol con señales de advertencia. Después se comprueba que tenemos combustible (en caso de usar una motosierra a combustión) o carga (motosierra a batería) suficiente para realizar la tarea. A continuación, se poda el tronco para liberarlo de ramas grandes o pequeñas que puedan entorpecer la caída del árbol.
Técnica de corte
La tala arranca creando la “muesca de caída” con un corte en forma de cuña en la cara del árbol por la que queramos que caiga, a unos 30-45 centímetros del suelo. El corte debe de ser en ángulo horizontal y después se realiza otro corte inclinado hacia abajo, de unos 70 grados. La muesca debe ser 1/3 del diámetro del tronco. Esto guiará la caída del árbol en la dirección deseada. Es muy importante tener controlada esta parte, porque si no, el árbol puede caer hacia otro lado y poner en riesgo a las personas que estén trabajando.
A continuación, se coloca la motosierra para hacer un corte horizontal, ligeramente por debajo de la línea superior de la muesca. Debe ser un corte recto y nivelado para asegurarse de que el árbol cae de forma nivelada.
Una vez se haya hecho todo esto, llega el corte definitivo: el corte de caída. También conocido como corte de respaldo, se realiza después de realizar la muesca, justo en su lado opuesto y ligeramente por encima. El corte debe ser horizontal, siguiendo la línea de la muesca, para que el árbol caiga en la dirección deseada. Si árbol es muy grande, lo recomendable es realizar el corte por partes para garantizar la seguridad.
Retiro y seguridad durante el corte
Durante todo el proceso, hay que mantener una distancia de seguridad de unos 10-15 metros con otras personas que puedan estar cerca. Si durante la tala, el árbol empieza a inclinarse en dirección contraria o de forma inesperada, hay que alejarse inmediatamente para ponerse a salvo. Igualmente, si cae en la dirección deseada, hay que alejarse rápidamente en un ángulo de 45 grados con relación a la caída.
Una vez esté talado el árbol, no se debe olvidar la tarea de limpieza, desramado y recogida de ramas u otros restos que puedan ser un obstáculo para las personas que pasen por la zona.




