La amenaza de la expansión del nematodo del pino a todos los bosques de coníferas europeos es uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta la selvicultura en Europa. A la vista del relativo fracaso de las medidas sanitarias preventivas, en veinte años el nematodo se traslada desde el sur de Portugal a los bosques franceses, la línea de trabajo que presenta mayores probabilidades de éxito se centra en lograr individuos resistentes al patógeno, línea que se puede aplicar a otras especies y a otras patologías que sin duda afectarán a los bosques europeos.
A partir del descubrimiento en 2010 del primer foco de nematodo en un pinar de pinaster en el sur de Galicia, la preocupación e interés por el conocimiento del nematodo se acrecienta en Galicia y en enero de 2011 se celebra en Pontevedra un seminario internacional de expertos (Nematodo day) en el que entre otros temas se analiza la experiencia japonesa en el control de este patógeno Al igual que se hizo con éxito en Japón, el Centro de Investigación Forestal de Lourizán inicia en 2013 trabajos de investigación para identificar en las masas afectadas de Pinus pinaster pies tolerantes al nematodo, desarrollando a su vez un innovador programa de mejora genética a partir del cual se han obtenido seis progenitores de familia en P. pinaster con resistencia al nematodo, los cuales ya han sido incluidos como MFR cualificados en el Catálogo Nacional de Materiales de Base y el material ya está disponible para su reproducción en vivero.
Así pues, la expansión del nematodo en los bosques de coníferas europeos puede ser abordado con ciertas garantías de éxito introduciendo nuevos genotipos o progenies de ejemplares con resistencia o tolerancia a los patógenos predominantes, así como semillas y material de multiplicación normalizados. Estas líneas de trabajo e investigación van a constituir una importante aportación al manejo integrado de plagas y enfermedades de cara a la disminución de poblaciones de estos organismos nocivos en los bosques de coníferas. Esta vía ya ha sido desarrollada en pinos asiáticos, plantándose en la actualidad cientos de miles de árboles resistentes en países como Japón.
Por otra parte, las modificaciones climáticas que están sufriendo los bosques del sur de Europa vienen a complicar un poco más esta situación, apareciendo nuevas incógnitas respecto al comportamiento de los nuevos materiales de reproducción. Expertos y científicos de Galicia, Castilla-León y País Vasco, las regiones productoras de madera de coníferas más importantes de España, vienen trabajando en colaboración para responder a la necesidad de que los selvicultores y productores forestales de madera comercial de Pinus pinaster, Pinus radiata y Pinus sylvestris, puedan disponer de planta forestal que sea resistente o tolerante a los patógenos que merman la producción y encarecen los gastos de la gestión forestal y puedan adaptarse a los escenarios climáticos que se avecinan.
En 2024 cuatro organizaciones de propietarios forestales junto con cinco prestigiosos centros de investigación han lanzado un ambicioso proyecto de I+D, PLANFORLAB, financiado por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación y el FEADER, cuyo principal objetivo es el diseño y establecimiento de tres Bosques Laboratorio. Se trata de ensayar en montes de varias tipologías y de forma permanente, situados en zonas afectadas por las respectivas plagas o enfermedades, los nuevos materiales forestales de reproducción (MFR) genéticamente mejorados y evaluar su adecuación a las nuevas condiciones ambientales.
Un bosque laboratorio como se concibe en PLANFORLAB es un espacio forestal de experimentación, aprendizaje e investigación, establecido en zonas de actual o inminente riesgo de afección sanitaria, acondicionado de forma permanente sobre el terreno y dotado de medios para la toma de datos y el seguimiento continuo de las variables ambientales y de crecimiento de los árboles, en el que se practican modelos selvícolas innovadores, utilizando material de reproducción mejorado y testado que permitirá monitorizar estas experiencias y evaluar su respuesta y adaptación al cambio climático y a las patologías que sufren los pinares. También se diseñan como un espacio demostrativo.
La red de bosques laboratorio PLANFORLAB proporcionará a centros tecnológicos de referencia, a selvicultores, gestores forestales y otros responsables de la toma de decisiones, información y previsiones sobre la efectividad de los materiales genéticos y prácticas selvícolas adaptativas innovadores en un entorno experimental real.
Los científicos y expertos que participan en este proyecto, basados en el convencimiento de que la mejora genética y la capacidad de anticipación en la respuesta de los materiales a las amenazas bióticas y abióticas, pretenden impulsar esta red de conocimiento colaborativa y convertirla en una herramienta eficaz para que los montes de coníferas vegeten en condiciones favorables ante las plagas y enfermedades que actualmente causan mayores estragos y ante el cambio climático, mejorando la situación económica de los selvicultores productores de madera. (www.planforlab.es)